BORMUJOS

El Centro de FP San Juan de Dios de Bormujos celebra la graduación de sus nuevas promociones sanitarias

El Centro de Formación Profesional San Juan de Dios de Bormujos celebró el acto de graduación de la IV promoción del Ciclo Formativo de Técnico en Cuidados Auxiliares de Enfermería y de la III promoción del Ciclo Formativo de Imagen para el Diagnóstico y Medicina Nuclear, en una jornada marcada por la emoción, el reconocimiento al esfuerzo y el orgullo compartido entre alumnado, profesorado y familias.

El evento contó con la asistencia de familiares, docentes, colaboradores y miembros de la comunidad educativa, que quisieron acompañar al alumnado en este importante hito académico. La ceremonia fue inaugurada por José Manuel Calle Ramos, tutor del ciclo de Cuidados Auxiliares de Enfermería, junto a Juan Agustín Martín Jiménez, tutor del ciclo de Imagen para el Diagnóstico y Medicina Nuclear, y Ángela Pancorbo Moreno, docente del ciclo de Cuidados Auxiliares, quienes dirigieron unas palabras iniciales a los asistentes.

En representación del equipo directivo, la jefa de estudios, Rocío González, dio la bienvenida al acto, trasladando el saludo de la directora del centro, D.ª Elena Urdaneta Artola, que no pudo asistir por motivos de agenda. En su intervención, destacó el significado de esta graduación, subrayando que "representa mucho más que la finalización de una etapa académica", aludiendo al esfuerzo, el crecimiento personal y los vínculos generados durante los años de formación.

Uno de los momentos centrales de la ceremonia fue la imposición de becas, símbolo del reconocimiento al trabajo realizado, seguida de las intervenciones en representación del alumnado. Cristina Fraile Zapata, en nombre de la promoción de Técnico en Cuidados Auxiliares de Enfermería, y Lucía Lobera Fernández, por parte del alumnado de Imagen para el Diagnóstico y Medicina Nuclear, compartieron palabras de agradecimiento, recuerdos de su paso por el centro y reflexiones sobre el camino recorrido.

Durante la clausura, Rocío González dirigió un emotivo discurso en el que puso en valor no solo la formación técnica adquirida, sino también los valores humanos que han guiado el proceso educativo.

"Detrás de cada paciente hay una persona, una historia y unas necesidades que merecen ser atendidas con profesionalidad, pero también con respeto, empatía y humanidad", señaló, resaltando la responsabilidad que asumen quienes inician su trayectoria en el ámbito sanitario.

La jefa de estudios también quiso reconocer el papel fundamental de las familias, agradeciendo su acompañamiento constante, así como la dedicación del profesorado y colaboradores del centro. Además, tuvo un recuerdo especial para el Hermano Ventosa, destacando su contribución al desarrollo y consolidación del proyecto educativo.

Con esta ceremonia, el centro reafirma su compromiso con la formación de profesionales sanitarios cualificados y comprometidos con el cuidado de las personas, preparados para afrontar los retos de un sector en constante evolución.